La creación de un ambiente favorable que haga posible la expansión total de los niños.
Que cada niño tome conciencia de sus propias capacidades.
Que establezca lazos estrechos entre la escuela y la vida.
Que el alumno actue siempre en todas las disciplinas por sí mismo.
Que pueda, por su propia actividad, buscar, descubrir, encontrar, comprender y asimilar a su vez.
Que el profesor se convierta para cada uno de sus alumnos, en la ayuda real y eficaz para que los niños puedan desarrollarse en todas sus dimensiones: como agentes de su propio progreso y como agentes de cambio.
Desde 1994, por tu Preferencia, Confianza y Satisfacción – ¡Gracias!